Su construcción data desde 1725, gracias a la contribución de los mineros que pagaban un real por cada marco de plata extraída de las minas de Santa Eulalia. La fachada principal –de estilo barroco- se terminó en 1741. Los altares son neoclásicos; el altar mayor sobrepuesto al original es de estilo barroco labrado en piedra. Museo de Arte Sacro. Ubicado a un costado de Catedral, sobre la calle Victoria, contiene una rica muestra de pintura colonial tradicionalmente enfocada en la enseñanza del evangelio como material de apoyo en temas bíblicos y relacionados con la religión católica. Así mismo, hay objetos de uso religioso como la urna funeraria utilizada para rememorar la pasión y muerte de Cristo cada Viernes Santo y la silla que utilizó Juan Pablo II durante su visita a la ciudad en 1990.