La catedral de Chihuahua es un importante edificio de estilo barroco, cuya construcción duró casi un siglo: 1726-1825. Está ubicado en una zona beneficiada por escasos edificios, lo cual permite una vista panorámica de su fachada, identificada por dos poderosas torres de tres cuerpos. En la capilla del Cristo de Mapimí, a la izquierda del acceso principal, se encuentran un retablo barroco con pinturas de José de Páez y su nicho en forma de cruz, donde se guarda la imagen del Cristo que estuvo en el primer templo de la ciudad. En el sótano de la Catedral se encuentra el Museo de Arte Sacro, que cuenta con una exposición permanente de óleos del siglo XVIII y obras de Miguel Cabrera, José de Alcíbar y Antonio de Torres. Además, junto a objetos de culto e imágenes, se expone una silla construida especialmente para el Papa Juan Pablo II, quien la utilizó durante su visita a la ciudad.